Características especiales: forma cúbica del edificio
La vivienda consta de tres elementos. Un cubo gris con tejado a dos aguas, atravesado por dos cubos blancos. Estos se distinguen en la fachada por sus salientes y se refuerzan formal y visualmente mediante juntas de cristal. Las distintas plantas están dispuestas en niveles separados, lo que crea interesantes relaciones espaciales.
Los interiores de toda la casa son luminosos y abiertos. Materiales como el parquet de wengué y el suelo de pizarra, tanto en negro como en gris, en combinación con los techos y las paredes blancas, confieren al edificio un carácter atemporal y armonioso.
La interacción entre las estructuras espaciales abiertas y las zonas de retiro crea interesantes perspectivas, vistas y miradas. Los elementos de aluminio de las ventanas, diseñados como una construcción de postes y travesaños negros, son un elemento característico de la envolvente del edificio y permiten grandes superficies acristaladas con un mínimo de marcos. Las ventanas están dispuestas a ras de la fachada para que el revestimiento exterior resulte lo más homogéneo posible y reforzar el carácter cúbico del edificio.
El edificio cobra vida gracias a la interesante distribución de la luz, que atraviesa todas las estancias de forma diferente. Detalles como los peldaños en voladizo, el uso de interruptores, enchufes y lámparas de Baquelita ®, así como las duchas «al aire libre», aportan un toque especial y refuerzan el carácter cúbico y minimalista de la forma del edificio.
«Ver la arquitectura como una pasión y una vocación es la base de mi trabajo. Buscar el reto y estar a la altura me ha motivado durante años en mi trabajo» – Nicole La Croix, lacroix-architekten